Cuida tu piel
Curas para tu tatuaje
Seguir un buen proceso de curación es tan importante como el propio tatuaje. Aquí encontrarás las recomendaciones para que cicatrice correctamente y luzca impecable.
Cómo curar tu tatuaje
Guía completa para una cicatrización perfecta
Retirada del film: Pasadas 2 horas de tu sesión, retira el plástico protector y lava el tatuaje con agua fría y jabón hipoalergénico. Seca con papel de cocina dando pequeños toques, nunca arrastrando.
Curas diarias: Durante 15 días, repite el lavado 2 o 3 veces al día con jabón neutro o verde, siempre con las manos limpias. Después, aplica una fina capa de pomada recomendada sin abusar de la cantidad.
Qué evitar: No quites costras ni postillas, ya que caen solas. Evita humedad, cloro, sudor, sol, bacterias o ropa ajustada durante la cicatrización. Tampoco consumas alcohol ni drogas las primeras 24 horas.
Protección extra: Si es tu primera noche o usas ropa ajustada por trabajo, cubre el tatuaje con papel de cocina sujeto con esparadrapo para protegerlo de manchas y roces.
Productos recomendados
Lo que necesitas para curar tu tatuaje
Pomadas cicatrizantes
Bephantol, Eucerin Aquaphor o ISDIN Fluid Tattoo con SPF 50 son ideales para hidratar y proteger tu piel.
Jabones suaves
Usa jabón verde lagarto, dermatológico de glicerina, Eucerin PH5 o Germisdin. Siempre con las manos limpias y sin esponjas.
Hábitos saludables
Mantén la piel limpia, evita el sol, el sudor y la ropa rígida. Recuerda que la constancia es clave para un resultado perfecto.